Mis tesoros
Sofía Estan e Irene Alonso
TIPO: de emociones.
EDAD DE LOS PARTICIPANTES: a partir de 18 años.
OBJETIVOS:
- Compartir las emociones propias.
- Empatizar con las emociones de los demás.
DURACIÓN: entre 20/25 minutos.
MATERIALES:
- Dos hojas en blanco para cada participante.
- Un bolígrafo, rotulador o pinturas.
DESARROLLO:
1) Los y las participantes primero tendrán que dibujar una situación triste que ha sido importante en su vida.
2) Después de dibujarla, se organizará la clase por parejas, y cada integrante de la pareja tendrá que explicarle a la otra persona lo que han dibujado, el por qué y qué sintieron en ese momento.
3) Una vez hecho esta parte en parejas, se dará la opción al grupo en su conjunto de que los que quieran pueden expresar al resto de compañeros también su dibujo.
4) Posteriormente, se hará realizará el mismo proceso, pero esta vez con el sentimiento de alegría y su situación correspondiente, y se seguirán los mismos pasos. Se realizará por parejas y si alguno quiere transmitirlo al grupo después como puesta en común podrá hacerlo.
5) Por último, se realizará una reflexión para expresar como se han sentido durante todo el proceso de la dinámica.
EVALUACIÓN:
Para realizar la evaluación se llevarán a cabo distintas preguntas para que el grupo reflexione:
- ¿Cómo os habéis sentido al expresar vuestros sentimientos?
- ¿Qué os ha resultado más difícil, expresar la alegría o la tristeza? ¿Por qué?
- ¿Habéis entendido cómo y por qué se sentían así vuestros compañeros y compañeras?
- ¿Os sentís identificados/as con alguno o alguna de tus compañeros/as?
OBSERVACIONES/VARIANTES:
En el momento en el que los participantes expresen sus emociones es importante que los demás escuchen con mucha atención y empaticen con sus compañeros y compañeras, porque es posible que alguno/a esté expresando alguna situación que haya sido muy difícil en su vida y debe sentirse arropado y escuchado en ese momento. En este caso, nosotras hemos empleado las emociones de tristeza y alegría, pero también se puede realizar con otras emociones como el enfado o la vergüenza.